Franz Reichelt, el hombre que no supo desafiar la gravedad

Franz Reichelt muerto

Cuenta la historia que Franz Reichelt soñaba algún día poder elevarse por los aires. Tal hazaña no era nueva por aquellos tiempos, muchos habitantes de Europa deseaban también su misma gloria y por fin probar de forma práctica los diseños de Leonardo da Vinci.

Fue Franz Reichelt, aquel sujeto franco-austríaco. Un sastre de prestigio quien despertó una mañana sintiéndose preparado para lo que sería su meta final hecha realidad. Todo ese tiempo había confeccionado a su medida sus propias paracaídas, o lo que podríamos llamar también su capa de Superman, sus propias alas de tela y aunque las pruebas iniciales no eran alentadoras (ya un muñeco lanzado desde lo alto había caído destruido al pavimento), él se tenía mucha fe.

El salto era inminente. Franz subió hasta los precipicios de la Torre Eiffel y con la ayuda de sus asistentes logró ubicarse al borde de la barandilla, listo y dispuesto para su hazaña. Quien podría precisar lo que pensaba minutos antes del lanzamiento. Estaba ahí de pie dubitativo, quizás analizando todas sus probabilidades o saboreando la gloria de sentirse el primer hombre que desafiaba a la gravedad.

Franz se lanzó desde los altos de la Torre. Franz intentó elevarse por los aires. Franz deseaba levantar vuelo hacia un horizonte. Franz terminó estampado en el piso, en un agujero de 15 centímetros de profundidad. Franz murió instantáneamente.

La prensa de la época no se pronunció al respecto. Solo existe un vídeo que ahora se puede ver en youtube y registra los preparativos y el triste desenlace final de aquel pionero loco.

Fueron sus palabras finales antes de volar hacia la eternidad:

Veréis cómo mis 72 kilos y mi paracaídas refutarán todos vuestros argumentos.

1 Comment

1 Trackback / Pingback

  1. Franz Reichelt, el hombre que no supo desafiar la gravedad

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*